La edad ósea es uno de esos términos que los papás suelen escuchar por primera vez en el consultorio del pediatra, y que puede sonar más alarmante de lo que realmente es. En este artículo te explicamos qué es, para qué sirve y qué significa si el resultado de tu hijo sale distinto a su edad real.
¿Qué es la edad ósea?
La edad ósea refleja el grado de maduración de los huesos de tu hijo en un momento determinado, y no siempre coincide con su edad cronológica (la de su documento de identidad). Puede ir adelantada, retrasada o coincidir con ella; a partir de un año de diferencia, el pediatra suele evaluarlo con más detalle.
¿Cómo se calcula la edad ósea de un niño?
La forma más habitual de medirla es con una radiografía de la mano y muñeca izquierdas, ya que ahí se concentran varios núcleos de crecimiento óseo. El pediatra o endocrinólogo pediatra compara esa imagen con un atlas de referencia según la edad del niño. Es un estudio sencillo, rápido y con una dosis de radiación muy baja, que no se considera peligrosa para la salud del niño.
Si además de la edad ósea te preocupa el ritmo de crecimiento general de tu hijo, en ¿Cómo saber si tu hijo tiene deficiencia de hormona de crecimiento? te contamos qué otras señales vale la pena observar.
¿Para qué sirve conocer la edad ósea?
- Identificar un problema de talla: combinada con la talla de los padres, ayuda a estimar un pronóstico más cercano de la talla final que alcanzará tu hijo.
- Identificar alteraciones de la pubertad: permite ver si hay un adelanto o un retraso en el proceso madurativo puberal.
- Confirmar o descartar un diagnóstico: en niños con talla baja o crecimiento irregular, es uno de los exámenes que el especialista pide para orientar el seguimiento.
¿Qué significa que esté adelantada o retrasada?
Que la edad ósea esté adelantada o retrasada no es, por sí solo, sinónimo de enfermedad. Un niño con edad ósea retrasada, por ejemplo, simplemente tiene más tiempo por delante para seguir creciendo antes de alcanzar su talla adulta. Lo importante es que sea el pediatra quien interprete el resultado junto con el resto de la historia clínica de tu hijo, y no solo el número aislado.
Si lo que te preocupa es que tu hijo esté más bajo que sus compañeros de edad, en Conoce las tres posibles causas de la talla baja de tus hijos e hijas profundizamos en cada una de ellas.
¿Qué enfermedades pueden afectar la edad ósea?
Algunas condiciones en la infancia pueden acelerar o retrasar la maduración ósea:
- Obesidad infantil: suele adelantar la edad ósea.
- Desnutrición: tiende a retrasarla.
- Otras condiciones endocrinas, como alteraciones tiroideas, también pueden influir en el ritmo de maduración.
Cuando estas condiciones se tratan y mejoran, la edad ósea suele irse ajustando de forma progresiva a la edad cronológica del niño.
Si la alimentación de tu hijo también es parte de tu preocupación, en Alimentos para el déficit de hormona de crecimiento revisamos qué papel real y qué límites tiene la nutrición frente a este tipo de condiciones.
¿Cuándo consultar con el pediatra?
No hace falta pedir por tu cuenta una radiografía de edad ósea: es el pediatra quien la solicita cuando lo considera necesario, generalmente frente a:
- Una talla que se aleja de forma notoria del rango esperado para la edad.
- Una curva de crecimiento que se aplana o cae de forma sostenida.
- Signos de pubertad muy temprana o muy tardía respecto a lo habitual.
Si te preocupa el crecimiento de tu hijo, puedes usar primero la calculadora de crecimiento de Creciendo Bien como punto de partida, y llevar esos datos a la consulta.
Preguntas frecuentes
¿Es dolorosa o peligrosa la radiografía de edad ósea?
No. Es un estudio rápido e indoloro. La radiación utilizada es muy baja y no se considera un riesgo para la salud del niño.
¿Una edad ósea adelantada o retrasada significa que mi hijo está enfermo?
No necesariamente. Es un dato que el pediatra interpreta junto con la historia clínica completa; muchos niños sanos tienen ligeras diferencias entre su edad ósea y su edad cronológica.
¿La edad ósea determina la estatura final de mi hijo?
Ayuda a estimar un pronóstico, combinada con la talla de los padres, pero no es un número exacto ni definitivo: es una herramienta de apoyo, no una predicción cerrada.
¿Con qué frecuencia se repite este estudio?
Depende del criterio del especialista. En muchos casos se controla de forma periódica para ver cómo evoluciona, especialmente si el niño está en tratamiento o seguimiento por un problema de crecimiento.
Referencias
- Sanantonio Valdearcos, Felicidad. Edad ósea, ¿Qué es?, para qué nos puede ser útil? Familia y salud. Publicación 2016-07-25 en: https://www.familiaysalud.es/medicinas/pruebas-complementarias/edad-osea-que-es-para-que-nos-puede-ser-util REF-105242
- Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP). El uso de la edad ósea en la práctica clínica. Anales de Pediatría Continuada.
- Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Valoración y utilidad de la edad ósea en la práctica clínica. FAPap.
- Asociación Española de Pediatría (AEP), portal Familia y Salud. La edad ósea. ¿Cómo crecen mis huesos?
- Síntesis de Conocimientos, Universidad de Chile. Radiografía de edad ósea.