Sin duda la experiencia de comenzar con los alimentos sólidos en la dieta de tu bebé es única, pero antes de iniciar este proceso te compartimos unos consejos muy útiles.
No hay problema si se ensucia
Es muy normal que los bebes quieran tocar todo lo que vean en su plato, aplastarlo o incluso lanzarlo por los aires, es importante tener en cuenta que este es un proceso que demanda paciencia por parte de los padres, ya que el bebé está descubriendo nuevas texturas, colores y sabores.
Su mismo organismo demandará comida, así como cuando lloraban de pequeños, se recomienda alimentarlos cuando estén felices, así disfrutarán mejor sus alimentos. También podrías estimular su apetito con leche materna, para luego pasar a la comida principal.
Es normal que rechace comida
Tranquilos papás y mamás, al inicio es probable que no quiera comer ciertos alimentos, pero no se rindan, pueden prepararlo en diferentes presentaciones, por ejemplo, el temido brócoli puede ser parte de una tortilla de verduras.
Se recomienda que prueben variedad de alimentos para prevenir alergias en el futuro, sin embargo, siempre debemos estar atentos su reacción a los alimentos.
Recuerda que para más información de cuando darle alimentos sólidos a tu bebé puedes consultarlo con tu pediatra de confianza.
Ser vegetariano es una elección, pero ¿es recomendable que los/as niños/as también reciban esta misma dieta aprendida por los padres?
Hay nutrientes que pueden perderse por no comer determinados alimentos, sin embargo, existe una edad en la que sí podrían iniciar este proceso.
Para esto debemos tener en cuenta que el proceso metabólico va cambiando a lo largo del tiempo, por lo que no será igual cuando se es niño o adolescente, ya que ellos se encuentran en pleno crecimiento y desarrollo. Se recomienda que tengan una dieta rica y balanceada con los nutrientes necesarios.
¿Cómo implementar una dieta vegetariana en niños?
Como primer punto es importante aclarar que si se toma la decisión de seguir una dieta vegetariana esta debe ser supervisada por un especialista que recomendará los alimentos que ayuden al correcto crecimiento de los niños.
Se recomienda elegir la opción ovo-láctea vegetariana y que incluya productos del mar, es importante equilibrar las raciones de proteína que nuestros hijos reciben.
¿Qué debo tener en cuenta?
- Seguir las recomendaciones del nutricionista.
- Establecer las fuentes de vitaminas, minerales y proteínas.
- No seguir una dieta estrictamente vegetariana.
A lo largo de los años hemos visto más productos con la etiqueta “Gluten Free”, y esto porque no solo los adultos son diagnosticados con celiaquía, sino también los niños. Pero ¿en qué consiste esta enfermedad y qué debemos tener cuenta?
La celiaquía es una enfermedad autoinmune hereditaria relacionada con el gluten, esta puede afectar el crecimiento sobre todo si no se trata adecuadamente. Para que esta enfermedad se desarrolle en el organismo pueden estar presentes estos 3 factores:
- Gen hereditario: Es posible que los niños tengan este gen por algún familiar y no necesariamente desarrollarlo.
- Consumir alimentos con gluten: Se puede desarrollar rechazo a los alimentos que contienen gluten como el trigo, centeno y cebada.
- Efectos externos: Existen otros factores que podrían estar afectando como la falta de higiene, exponerlos al gluten a temprana edad, u otros.
A diferencia de otras enfermedades autoinmunes esta puede ser controlada llevando una dieta libre de gluten y sobre todo balanceada.
¿Cuáles son los síntomas?
- Diarrea
- Vómitos
- Dificultad para subir de peso
- Cambios de humor e irritabilidad
Es importante tener en cuenta que si un niño con celiaquía no sigue el tratamiento adecuado podría presentar problemas de salud en el futuro como:
- Estatura baja
- Anemia
- Infertilidad
Por ello recomendamos estar atentos a cómo reaccionan los niños a los alimentos nuevos que se incluyan en su dieta diaria.
Las grasas son alimentos que deben estar dentro de la dieta de los niños, aunque suene algo extraño, ya que estas aportan energía y modulan el comportamiento alimentario.
Sin embargo, existe varios tipos de grasas y no todas son saludables para incluirlas en la dieta de los niños
¿Qué tipo de grasas existen?
Uno de las más conocidas es la grasa saturada, estos son de origen animal, aquí encontramos la carne, lácteos y sus derivados, estos también son conocidos por incrementar los niveles de colesterol.
Luego están las grasas insaturadas, estas a diferencia de las saturadas ayuda a disminuir los niveles de colesterol, podemos encontrar el omega 3 que ayuda con enfermedades degenerativas.
Y por último, están las grasas trans, estas son las que se debe eliminar de la dieta de los niños, ya que no aportan ningún beneficio a su alimentación, podemos encontrar la margarina, fritos entre otros.
¿Qué debo tener en cuenta?
✅ Sustituir las grasas saturadas (de origen animal) por las más saludables como las de origen vegetal
✅ Una dieta con gran porcentaje de grasas saturadas contribuye a la obesidad
¿Qué grasas debe comer mi hijo?
Recordando líneas arriba, recomendamos las grasas insaturadas, como los frutos secos, semillas, pescado azul, aceites vegetales y aguacate.
Los adolescentes necesitan ciertos nutrientes para impulsar su crecimiento, lo que también debe tenerse en cuenta a la hora de planificar una dieta.
Los adolescentes tienen una mayor necesidad de calorías, ya que los niveles de actividad son altos y la actividad física aumentará con la edad.
El cuerpo adolescente cambia rápidamente, por lo que es importante que los adolescentes obtengan el equilibrio adecuado de vitaminas y minerales para ayudarles a conseguir una salud óptima.
Aunque para los adolescentes pueda ser un poco más complicado dejar ciertos alimentos se recomienda:
✅ No consumir azúcar en exceso
✅ Disminuir el consumo de grasas
✅ Evitar las grasas trans
¿Qué involucra una alimentación saludable?
✅ 5 raciones de comida al día, todas son importantes para su desarrollo
✅ Consumo de verduras y frutas diariamente
✅ Incluir proteínas en el almuerzo como, pescado, pollo, carnes
Lo que debemos estar seguros es que la alimentación en esta edad debe incluir a diario leche y derivados; carnes, pescados, mariscos, huevos y legumbres, así es como puedes aportarle las proteínas necesarias para el crecimiento.
Dichos nutrientes resultan esenciales para permitir el desarrollo de la masa magra.
Tengamos en cuenta los siguientes puntos:
1.Promoción de un buen desayuno
Al desayuno se le considera como la comida principal durante el día. Debe contener hidratos de carbono para promover la saciedad. Una buena opción es la combinación entre leche, cereales y frutas, se puede complementar con otras proteínas como el huevo, el queso y el pollo.
2. Complementar con «extras» saludables
Este aspecto es muy importante puesto que los alimentos entre comidas pueden llegar a ocupar cerca de un tercio de las calorías totales de la dieta si no se elige bien. Es mejor promover el consumo de bocadillos hechos en casa, fruta fresca, cereales, lácteos o productos que no sean alimentos chatarra o basura. Lamentablemente, estos alimentos se relacionan con un mayor riesgo de patologías cardiovasculares.
3. Cultivar la actividad física
Es recomendable efectuar sesiones de ejercicio diario al aire libre con una duración total de 60 minutos. Esto permitirá que los niños mantengan un peso saludable y equilibrio calórico.
¡Sugerencias importantes!
vConsumir diariamente frutas y verdura, así como alimentos variados.
vComer en compañía de la familia en un ambiente tranquilo y agradable, evitando distracciones como la música, televisión o discusiones.
vEvitar el consumo excesivo de sal.
vComer alimentos variados y en distintas formas de preparación.
vNo incluir golosinas o bebidas azucaradas en las comidas para no sustituir los alimentos saludables.
Recuerda siempre estar atento a sus alimentos y lo que sea que pueda llevarse a la boca, aunque sea por curiosidad, de esta forma lo previenes de ingerir algo que no debería estar en su dieta balanceada.
¿En qué consisten las necesidades nutritivas?
Éstas vienen marcadas por los procesos de maduración sexual, aumento de talla y peso. Este desarrollo requiere una cantidad elevada de energía y de nutrientes. Conviene tener en cuenta que el adolescente gana aproximadamente el 20 por ciento de la talla y el 50 por ciento del peso que va a tener como adulto.
Estos incrementos se corresponden principalmente con el aumento de masa muscular y de masa ósea. Toda esta situación se ve directamente afectada por la alimentación, que debe estar dirigida y diseñada para cubrir el gasto que se origina.
A tener en cuenta:
Respecto a los hidratos de carbono y a las proteínas, las recomendaciones en cantidad y calidad son las mismas que para un adulto sano, sin olvidar que el aporte correcto de grasas supone cubrir adecuadamente las necesidades de ácidos grasos esenciales, que el organismo no puede producir por sí sólo, y de vitaminas liposolubles A, D y E.
6 consejos para alimentarse bien en la adolescencia
- Variar al máximo la alimentación, incluso dentro de cada grupo de alimentos. Conviene tomar distintos tipos de verduras, frutas, legumbres, carnes o pescados.
- Comer ordenadamente; comenzar por el primer plato, después el segundo y por último el postre.
- No saltarse ninguna comida y mantener los horarios establecidos.
- Comer despacio, masticando bien, en ambiente relajado, tranquilo, evitando distracciones como comer frente a la tele o el ordenador.
- Evitar suprimir alimentos dulces, chocolates, refrescos, snacks, repostería, pizzas, hamburguesas, pero tomarlos en pequeñas cantidades y sólo ocasionalmente.
- Distribuir las calorías, que varían en función de la cantidad de grasa o de azúcares añadidos a los alimentos y de la forma de cocinarlos.
Recuerda que a ello debes agregarle la ingesta de vitaminas, las cuales ayudan al desarrollo físico e intelectual en la adolescencia. Las recomendadas para los adolescentes son las que intervienen en la síntesis de proteínas, en el crecimiento y su desarrollo.
El calcio es un mineral esencial para el crecimiento y desarrollo de los niños, desempeñando un papel importante en la formación de huesos y dientes fuertes. Desde el nacimiento y a lo largo de la infancia, los niños necesitan una cantidad adecuada de calcio para asegurar que sus huesos crezcan de manera saludable y se mantengan fuertes para siempre.
¿Por qué es tan importante el calcio?
El calcio no solo es fundamental para la estructura ósea, sino que también participa en varias funciones vitales del cuerpo. Este mineral ayuda en la coagulación de la sangre, el funcionamiento adecuado de los músculos y la transmisión de los impulsos nerviosos. Durante la infancia y adolescencia, el cuerpo está en una fase de crecimiento acelerado, por lo que la ingesta adecuada de calcio es esencial para maximizar la densidad ósea. Unos huesos fuertes en la niñez pueden ayudar a prevenir enfermedades como la osteoporosis en la vida adulta.
Fuentes de calcio en la dieta infantil
Los productos lácteos como la leche, el queso y el yogur son algunas de las mejores alternativas de calcio. Sin embargo, existen otras como verduras de hojas verdes como el brócoli y la col rizada, así como alimentos fortificados como los cereales, jugos y leche de almendras que también son excelentes opciones para asegurar que los niños obtengan suficiente calcio.
¿Cuánto calcio necesitan los niños?
Las necesidades de calcio varían según el rango edad. Por ejemplo, los niños de 1 a 3 años necesitan aproximadamente 700 mg de calcio al día, mientras que los de 4 a 8 años requieren 1,000 mg diarios. En la etapa de la adolescencia, las necesidades de calcio aumentan aún más, llegando a 1,300 mg al día, ya que esta es una etapa definitiva para el desarrollo óseo.
Consecuencias de una deficiencia de calcio
La falta de calcio en la dieta infantil puede tener efectos negativos durante toda la vida en los niños. Aquellos que no reciben suficiente calcio pueden no alcanzar su potencial máximo de masa ósea, lo que los hace más vulnerables a fracturas y problemas óseos en la vida adulta. Además, una deficiencia de calcio puede afectar el crecimiento y el desarrollo general del niño.
Asegurar una ingesta adecuada de calcio en la dieta infantil es vital para el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. Los padres deben estar atentos a la cantidad de calcio que sus hijos consumen diariamente, incorporando una variedad de alimentos ricos en este mineral. Una dieta equilibrada y rica en calcio ayudará a los niños a desarrollar huesos fuertes y a mantenerse saludables a lo largo de sus vidas.
La hormona de crecimiento es crucial para el desarrollo de los niños y la salud en general. Un déficit de esta hormona puede impactar en el crecimiento físico y el metabolismo. Si bien el tratamiento médico es esencial, ciertos alimentos pueden apoyar el proceso natural del cuerpo para estimular la producción de esta hormona.
Proteínas
Las proteínas son fundamentales para la producción de hormona de crecimiento. Alimentos como el pollo, pescado, huevos y legumbres proporcionan los aminoácidos necesarios para estimular la síntesis de esta hormona. Incluir proteínas en cada comida es clave para apoyar un crecimiento adecuado.
Lácteos y alimentos ricos en calcio
El calcio es esencial para la salud ósea, y los lácteos como el yogurt, queso y leche ayudan a mantener huesos fuertes. Este tipo de alimentos no solo contribuyen al crecimiento óseo, sino que también favorecen la producción de hormonas que regulan el crecimiento.
Alimentos ricos en zinc
El zinc juega un papel fundamental en la regulación de la hormona de crecimiento. Incluir alimentos como semillas de calabaza, espinacas, frutos secos y mariscos en la dieta puede ayudar a mantener niveles óptimos de esta hormona.
Vitaminas A y D
La vitamina A, presente en alimentos como zanahorias, espinacas y batatas, promueve el crecimiento celular y el desarrollo óseo. La vitamina D, que se encuentra en pescados grasos y huevos, también es vital para la producción de hormonas y la absorción de calcio.
En resumen, una dieta equilibrada rica en proteínas, vitaminas y minerales puede complementar los tratamientos médicos para el déficit de hormona de crecimiento. Consultar con un profesional de la salud antes de hacer cambios drásticos en la dieta es siempre recomendable.
Tu hijo come bien, pero no crece como debería. Está más bajo que sus compañeros, se cansa con facilidad o se queja seguido de dolor de barriga. Podría tratarse de algo más que “cosas de niños”. Una causa posible —y muchas veces invisible— es la enfermedad celíaca, un trastorno que daña el intestino y frena el crecimiento si no se detecta a tiempo.
¿Qué es la celiaquía?
La celiaquía es un trastorno autoinmune que se activa al consumir gluten, la proteína presente en trigo, avena, cebada y centeno. El sistema inmune reacciona dañando el intestino delgado e impidiendo que los nutrientes se absorban correctamente.
Lo preocupante es que no siempre se presenta con síntomas claros. Algunos niños tienen diarrea y vómitos persistentes, pero otros solo muestran cansancio, irritabilidad o baja talla. Incluso hay casos silenciosos en los que el intestino está dañado, pero el niño parece sano.
Señales que pueden pasar desapercibidas
Si notas alguna de estas situaciones, vale la pena consultarlo con el pediatra:
- Crecimiento lento o talla baja sin causa aparente.
- Falta de energía o cansancio constante.
- Dolores abdominales frecuentes.
- Cambios de ánimo o dificultad para concentrarse.
- Aftas, problemas en la piel o manchas en los dientes.
- Antecedentes familiares de celiaquía.
Muchas veces la única pista es que tu hijo no crece al ritmo esperado, porque no está absorbiendo lo que su cuerpo necesita.
El diagnóstico
No retires el gluten por tu cuenta: eso puede alterar los estudios. El pediatra suele indicar análisis de sangre, biopsia intestinal o pruebas genéticas. Detectar la enfermedad a tiempo evita complicaciones y permite que el niño recupere su desarrollo normal.
Tratamiento: una dieta sin gluten
El único tratamiento eficaz es una alimentación libre de gluten de por vida. Al eliminar trigo, avena, cebada y centeno, el intestino se regenera, los síntomas desaparecen y el niño puede crecer y desarrollarse sin limitaciones.
Hoy en día hay muchas opciones sin TACC, lo que hace más sencillo el cambio. Las familias que cumplen la dieta notan mejoras rápidas: más energía, mejor ánimo y recuperación del crecimiento.
¿Por qué es tan importante detectarla pronto?
Ignorar la celiaquía puede provocar baja talla definitiva, anemia crónica, problemas en los huesos y mayor riesgo de otras enfermedades autoinmunes. En cambio, un diagnóstico oportuno cambia por completo la historia: tu hijo puede crecer sano y llevar una vida plena.
En síntesis, la celiaquía puede ser silenciosa, pero sus efectos en el crecimiento son reales. Si notas cansancio, dolores abdominales o un desarrollo más lento en tu hijo, consulta con su pediatra. Detectarla a tiempo y eliminar el gluten marcará la diferencia para que alcance todo su potencial.