¿Eres de los padres que alguna vez han sufrido para que su hijo/a acepte comer un alimento nuevo?
Déjame decirte que tu hijo/a podría tener neofobia alimentaria, esta consiste en el miedo o rechazo a probar alimentos nuevos, el cual se presenta en niños/as de 2 a 6 años, sin embargo, este se puede prolongar hasta la edad adulta.
La causa de este trastorno se debe a factores genéticos y ambientales, pero también a la oposición de los padres según sus preferencias alimenticias.
Pero, ¿Qué podemos hacer para frenar este trastorno? Primero debemos entender que esta patología se presenta a partir de los 2 años en su mayoría, por lo que debemos tomar ciertas medidas antes de esta edad, aquí te dejamos algunos consejos:
- No obligarlo a comer.
- No premiar por comer bien o toda la comida.
- No utilizar sobornos o castigos.
- Si el/la niño/a puede comer solo, permite que lo haga y experimente nuevas texturas.
- Entender que no todos comen a la misma velocidad.
El aprendizaje de los sabores se consigue mediante la exploración repetida y positiva de los mismos, los/as niños/as se adecuan cuando hacemos que formen parte de la selección de los alimentos o incluso cuando nos ayudan a cocinar.
Tengamos presente que esta condición suele disiparse con el tiempo, siempre y cuando los ayudemos en el proceso.
Si crees que tu hijo/a podría presentar esta condición, te recomendamos consultarlo con su pediatra.
Dentro de la crianza de los/as niños/as una pieza fundamental es velar por las buenas defensas y esto depende mucho de los hábitos alimenticios que tienen en la familia.
Al tener unas buenas defensas también fortalecemos el sistema inmunológico que ayuda a prevenir enfermedades.
Por ello te compartimos 4 recomendaciones para mejorar el sistema inmune de tus hijos/as:
- Cuidar la higiene antes, durante y después de manipular los alimentos, para no transferir alguna bacteria.
- Preparar comida variada y balanceada, que contenga pro bióticos y prebióticos, como el plátano y la cebolla entre otros muchos más.
- Se recomienda que los/as niños/as hagan uso de sus propios utensilios para la hora de la comida, de esta forma se evita un contagio de alguna enfermedad.
- Incluir alimentos que no solo aumenten sus defensas como los que contienen vitaminas, sino también aquellos que ayuden a la evolución física.
Desde pequeños siempre nos han dicho la frase de “come todo y serás grande y fuerte”, ¿es esto cierto?
Muchas veces como padres, no tenemos un menú especial para nuestros pequeños, y les damos lo mismo que nosotros consumimos, pero en menor cantidad, como si fuera un adulto en pequeño. La verdad es que esto no siempre es favorable para los/as niños/as, pues ellos tienen diferentes necesidades alimenticias que nosotros.
Recuerda que mayormente la estatura baja es producto de herencia genética, pero, malos hábitos o un déficit alimenticio pueden incidir en que el/la niño/a no alcance la altura adecuada.
10 alimentos que ayudan a los niños a crecer
- Lácteos: Son claves para el desarrollo de los huesos ya que las proteínas que contiene son un macronutriente esencial para su formación.
- Carnes: Las proteínas que contienen son fundamentales para el desarrollo del/a niño/a. Sobre todo, las carnes rojas, ayudan a formar tejido nuevo y estimulan la hormona del crecimiento.
- Cereales: Proporcionan energía y ayudan a las proteínas para que realicen su función de forma correcta.
- Frutas: De la misma manera que los cereales, son el combustible del cuerpo y ayudan a proporcionar la energía necesaria a los/as niños/as.
- Aceite de oliva: Debemos introducirlo en la dieta del/a niño/a ya que contiene grasas saludables y omega 3.
- Pescado: Sobre todo los azules, también ricos en ácidos omega 3
- Agua: el organismo la necesita para abastecer a los músculos cuando aumentan de tamaño.
- Verduras: Ayudan al correcto crecimiento de los/as niño/as ya que aportan vitaminas y minerales.
- Legumbres: Aportan hierro, que estimula la resistencia física, la inmunidad del cuerpo y evita la anemia.
- Frutos secos: Son una estupenda fuente de energía para el cuerpo y además tienen propiedades antioxidantes.
Lo ideal es que durante las comidas del día se les vayan incluyendo alimentos de los distintos grupos para que tengan una gran variedad de nutrientes y tampoco se aburran por comer siempre lo mismo.
Recuerda que en nuestra sección de recursos tenemos actividades super divertidas para que los/as pequeños/as aprendan de lo importante que es crecer fuertes y sanos.
Muchos papás y mamás suelen tener problemas a la hora que toca dar los alimentos, sobre todo a la hora del almuerzo y si el menú del día está hecho a base de verduras, las cosas pueden tornarse aún peores. Hay muchos/as niños/as que tardan más de una hora en comer sus alimentos, y la poca paciencia o desesperación de los padres puede provocar una situación estresante para los/as pequeños/as.
No te preocupes más, pon en práctica esta lista de hábitos:
1. Ayúdalo a concentrarse en la comida
A la hora de comer, los/as niños/as no deben estar jugando ni viendo la televisión. Es importante que antes de sentarse a la mesa los/as niños/as abandonen estas actividades para centrarse en la comida, si tenemos elementos distractores, es más probable que los/as niños/as presten atención a esos elementos y dejen de comer para continuar con otras actividades.
Es un punto muy importante para que tu pequeño se mantenga saludable, sobre todo en épocas de calor. La hidratación debe darse de la manera más natural posible, es decir, agua o jugos naturales. Debes evitar darle bebidas gaseosas o refrescos con azúcar añadida, estos no sólo serían provocadores de caries o afectarían a la salud de tu pequeño/a, sino que también desarrollarías este mal hábito en ellos.
3. No utilices golosinas como premio
Es preferible que los niños sigan una rutina alimenticia de 5 comidas al día para que no lleguen con demasiada hambre a las comidas y cenas.
La hora de la comida no es solo para tomar los alimentos, sino también para comunicarse en familia. Es un momento estupendo para hablar sobre qué se ha hecho ese día, compartir experiencias e ideas. Además, de esta forma harás aún más estrechos tus lazos con tu pequeño/a.
5. Procura variar sus alimentos
Los/as niños/as deben comer alimentos variados, apetitosos y que tengan una presentación sencilla. Cuando se presente un alimento nuevo a los/as niños/as, es una buena ocasión para decorar el plato de la comida para que ellos muestren más interés en probarlo.
¿Te han gustado estos hábitos?
Recuerda que también contamos con recursos descargables que te ayudarán a que tu hijo/a aprenda de lo importante de la alimentación, la actividad física y el sueño para su crecimiento.
Si actualmente goza de un peso saludable, usted ya corre con una ventaja. Para mantener un peso saludable, vale la pena planificar un poco desde ahora.
Con el correr de los años, la composición del cuerpo cambia gradualmente, la proporción de los músculos disminuye y la de las grasas aumenta. Este cambio reduce el ritmo del metabolismo y facilita el aumento de peso. Además, algunas personas se vuelven menos activas al envejecer, lo que aumenta el riesgo de aumentar de peso.
La buena noticia es que se puede prevenir el aumento de peso si se lleva un estilo de vida que incluya buenos hábitos de alimentación y actividad física diaria. Al evitar el aumento de peso, usted evita riesgos mayores de muchas enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2, presión arterial elevada, artrosis y algunos tipos de cáncer.
¿Cómo elegir un plan de alimentación que prevenga el aumento de peso?
Entonces, ¿cómo puede elegir un plan de alimentación saludable que le permita mantener su peso actual? El objetivo es que la elección de alimentos nutritivos y saludables se convierta en un hábito alimenticio.
Si su objetivo es prevenir el aumento de peso, debe elegir alimentos que le brinden la cantidad de calorías adecuada para mantener su peso. Esta cantidad varía de persona a persona. Depende de muchos factores, como su altura, peso, edad, sexo y nivel de actividad. Además de un plan de alimentación saludable, un estilo de vida activo también le ayudará a mantener su peso. Al añadir más actividad física a su rutina diaria, usted aumentará la cantidad de calorías que quema su cuerpo. Esto le dará más probabilidades de mantener su peso.
Si bien la actividad física es parte integral del control de su peso, es también una parte vital de su salud en general. La actividad física regular puede reducir el riesgo de varias enfermedades crónicas y ayudar a que su cuerpo se mantenga fuerte y saludable.
Es posible que le ayude pesarse en forma habitual. Si nota que está comenzando a subir de peso, tómese el tiempo necesario para examinar su estilo de vida. Con estas estrategias, aumenta las probabilidades de darse cuenta de pequeños aumentos más rápidamente.
Hágase estas preguntas:
- ¿Ha cambiado mi nivel de actividad?
- ¿Estoy comiendo más de lo usual? Puede ayudarle llevar anotaciones en un diario de comidas por unos pocos días para tener más consciencia de lo que elige para comer.
Si se hace estas preguntas y se da cuenta de que su nivel de actividad ha bajado o que no ha elegido bien las comidas, hágase el compromiso de volver a intentarlo. Fíjese unos objetivos razonables para aumentar su actividad física y elegir mejor las comidas.
Alimentarse en forma saludable significa comer una variedad de alimentos para que su hijo/a reciba los nutrientes como: proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales) que necesita para un crecimiento normal. Si su hijo/a come una gran variedad de alimentos básicos en forma regular, estará bien nutrido
¿Cuánta comida es buena para su hijo/a?
Con bebés y niños pequeños, por lo general, puede dejar que ellos coman la cantidad adecuada en cada comida, siempre que usted solo les dé acceso a alimentos saludables.
Los bebés lloran para hacernos saber que tienen hambre. Cuando están llenos, dejan de comer. Las cosas se complican a los 2 o 3 años cuando los/as niños/as comienzan a preferir el sabor de ciertos alimentos, a rechazar el sabor de otros alimentos y a tener mucha variabilidad en cuánta hambre sienten.
Es posible que le preocupe ver que su hijo/a come muy poco durante una comida. Lo/as niños/as tienden a comer la misma cantidad de calorías cada uno o dos días si se les permite decidir cuánto comer.
A muchos padres les preocupa que su hijo/a esté comiendo en exceso, poco, o alimentos repetitivos. Una opción para solucionar estos problemas es ofrecer alternativas de alimentos nutritivos en las comidas y los refrigerios, racionar sus porciones y establecer horarios de comida. Recuerda que es importante que él defina cuánto comerá, no te alarmes si no termina lo que le sirves.
¿Qué causa los malos hábitos alimentarios?
En niños que por lo demás son sanos, pueden formarse malos hábitos alimentarios por varios motivos:
- 1. Alternativas de alimentos disponibles – Si siempre hay golosinas y gaseosas disponibles, la mayoría de los/as niños/as elegirán esos alimentos, en lugar de un refrigerio más nutritivo. Pero prohibir estas opciones puede hacer que su hijo las quiera incluso más, puede incluir algunos alimentos menos nutritivos como parte de las comidas de su hijo/a para que aprenda a disfrutarlos junto con otros alimentos. No olvide mantener disponible una variedad de opciones de alimentos nutritivos y atractivos.
- 2. La necesidad de una preferencia personal – Las luchas de poder entre un padre y un/a hijo/a pueden afectar la conducta alimentaria, si se presiona a los/as niños/as a comer un alimento determinado, es más probable que se nieguen a comer ese alimento, incluso si se trata de algo que suelen disfrutar. Ofrezca una variedad de alimentos nutritivos.
Si su hijo/a está sano/a y come una dieta nutritiva y variada, pero parece que come muy poco, es posible que simplemente necesite menos calorías que otros/as niños/as, así como algunos/as niños/as necesitan más calorías diarias que otros de la misma edad o tamaño, y comen más de lo que usted podría esperar. Todos los/as niños/as tienen diferentes necesidades calóricas.
¿Cuáles son los riesgos de una mala alimentación?
Un/a niño/a con malos hábitos alimentarios no estará bien nutrido, es decir, no está recibiendo las cantidades de nutrientes necesarias para un crecimiento y un desarrollo saludables.
La razón del aumento de colesterol se puede deber a más de una causa, pero la razón principal suele ser una alimentación alta en grasas saturadas.
El colesterol es una sustancia que nuestro cuerpo produce todos los días de forma natural, y la cantidad que cada uno de nosotros necesita, pero si consumimos alimentos que contienen altos niveles de grasa satura o trans nuestro cuerpo podría producir más de la necesaria.
Es mucho más común que los adultos sufran de colesterol alto, pero ¿es posible que los/as niños/astambién puedan padecerlo?
Como mencionamos al inicio del artículo la principal razón es la alimentación, pero también se podría producir como una respuesta a otra enfermedad principal como la diabetes, hipotiroidismo, obesidad, entre otros.
Ya que el colesterol alto puede darse desde la infancia, es importante que los/as niños/as mantengan una alimentación variada y balanceada, que contengan todos los grupos alimentarios.
Recuerda que para un/a niño/a un nivel de colesterol superior a 200 ya se considera como alto. Para mantener a toda la familia sana, podrías poner en prácticas estos hábitos:
- Disminuir las carnes rojas.
- Aumentar el consumo de pescado.
- Cambiar al uso de aceite de oliva.
- Disminuir las bebidas azucaradas.
- Leer las etiquetas de los productos que solemos comprar en el supermercado
Recuerda, ante cualquier duda debes consultarla con un especialista.
A todos los niños les encanta los dulces, zumos y alimentos azucarados, ¿pero es bueno incluirlos en su dieta?
Según los expertos, el consumo de azúcar añadida no es recomendable porque brinda dulces que no aportan ningún nutriente a la dieta diaria.
El consumo de azúcar en grandes cantidades podría generar caries dental, diabetes u obesidad en los niños, por ello es importante tener en cuenta que podemos encontrar azúcares naturales en los lácteos y las frutas.
¿Qué tipos de edulcorantes existen?
Los edulcorantes nacieron como una opción al azúcar para aquellas personas con diabetes u obesidad, entre ellos encontramos dos tipos:
- Naturales: Aquí encontramos la miel, jarabe de arce, estevia y taumatina.
- Artificiales: Alcoholes de azúcar, sacarina y otros.
Estos están aprobados por la OMS, ya que son seguros para niños y también embarazadas, teniendo en cuenta que su uso debe seguir siendo con moderación. Recuerda optar por el azúcar natural y en el caso de refrescos que no sean envasados, el agua siempre será una mejor opción.
¿Qué tan saludable comemos? La alimentación es un factor fundamental en el crecimiento y desarrollo de los niños, por eso es importante brindarles una dieta rica y balanceada.
Anteriormente se usaba como referencia la pirámide de alimentos, sin embargo, no era muy efectiva al momento de saber qué cantidad es recomendable comer de cada grupo alimenticio.
Por ello, nos apoyamos en el plato saludable que aparece al final de este artículo, con él podemos crear comidas balanceadas, que contengan verduras, frutas, proteínas y cereales.
¿Qué alimento debemos consumir en mayor cantidad?
La mitad de nuestro plato debe estar constituido por frutas o verduras, aquí podemos colocar diferentes colores y texturas.
¿Las grasas son buenas?
Se recomienda evitar los carbohidratos y proteínas fritas, o comerlas con moderación para evitar problemas futuros.
¿Qué tipo de aceite se recomienda?
Existen aceites saludables como el de oliva, maíz, soja, girasol y cacahuete, y se recomienda evitar el aceite de palma o de coco.
Recuerda que el etiquetado “bajo en grasa” no es sinónimo de saludable.
De la mano de la buena alimentación es bueno realizar actividad física y sobre todo mantenernos hidratados, esto es beneficioso para todo el organismo.
Es común que los niños rechacen ciertos alimentos, ya que ellos tienen las papilas gustativas muy desarrolladas y perciben los sabores con mayor intensidad a diferencia de un adulto.
Durante la primera infancia, es normal que los niños no tengan un interés particular en la hora de comer, principalmente se ven distraídos por los juegos o la televisión. Pero hay ciertas señales que nos podrían indicar si corresponde al Arfid.
¿Qué es Arfid?
- Es un trastorno alimenticio en el que los niños son sumamente selectivos al momento de comer, y se divide en 3 tipos:
- Niños que tiene muy poco interés en comer.
- Aceptan una cantidad muy limitada de comida.
- Existe miedo a comer, esto puede ocurrir después de un problema con un alimento como asfixia o vómitos.
- Se debe prestar especial atención si ocurre cualquiera de los tres escenarios anteriormente detallados, para prevenir una anorexia nerviosa.
¿Cómo identificarlo?
- El niño no tiene interés en comer, por más de probar con colores y texturas.
- Evita reuniones o situaciones que involucren comida.
- Rechaza los alimentos por su textura o por cómo lo percibe.
- Tiene miedo a atorarse al comer.
¿Cómo solucionarlo?
Desde la parte médica se pueden hacer evaluaciones nutricionales, sin embargo, es importante llevar al niño y la familia a terapia psicológica, para mejorar la experiencia al momento de comer y pueda aprender a lidiar con las emociones que le provocan los alimentos.