¿Tu hijo se siente nervioso por el regreso a clases? Aquí algunos tips que lo ayudarán a adaptarse fácilmente

Es muy normal sentir nervios los primeros días después de reintegrarse a clases, año nuevo = emociones nuevas. El primer día escuela puede ser enloquecedor. Los niños nuevos deambulan en círculos de aquí para allá. Es imposible abrir los casilleros, o incluso se pueden olvidar algún objeto en casa.

¿Cómo puedo ayudarlo a superar estos días tan estresantes?

✅ Recuerda el viejo dicho “el desayuno es la comida más importante del día”, prepárale un buen desayuno para que se mantenga alerta y con energía suficiente para finalizar el día de clases.

✅ Asegúrate de que vuelva a su rutina regular de sueño, dormir al menos 8 horas diarias lo ayudará a superar todos los retos académicos que se encuentre en el camino.

✅ Motívalo a avanzar sus deberes cuando tenga tiempo libre en el colegio, puedes incrementar su tiempo con su viddeojuego favorito, o permitirle una salida después de clases si vuelve sin tarea pendiente a casa.

La etapa escolar es un momento para hacer amigos y probar cosas nuevas. Pero también es un lugar para aprender habilidades nuevas, como la organización y la toma de decisiones, que le resultarán útiles durante el resto de su vida, asegúrate de ayudarlo a ser más independiente.

¿Alguna vez te has preguntado qué es normal que suceda durante el desarrollo físico de tu pequeño o pequeña?

Cualquiera que sea el patrón de crecimiento de un adolescente, es durante los años de pubertad que su niño o niña aumenta de estatura con más rapidez que en ninguna otra etapa de la vida del niño.

✅ Niñas: En promedio, el crecimiento repentino de una niña ocurre cerca de los once años y medio, pero puede empezar tan pronto como a los ocho o tan tarde como a los catorce.

✅ Niños: Generalmente van atrás cerca de dos años; de allí la razón que algunos veces los niños de 13 años le queden a la altura de los hombros a las niñas de la misma edad.

¿Qué es lo que típicamente ocurre?

Las manos y pies crecen primero, dando como resultado una apariencia un poco torpe. Hasta que los brazos y piernas los alcanzan, los adolescentes pueden literalmente tropezar con sus propios pies. Luego se ensanchan los muslos y los hombros de los niños y las caderas de las niñas se ensanchan. Después se alarga el tronco del cuerpo. Los huesos de la cara crecen también, especialmente la quijada inferior, logrando cambios notorios.

¿Cómo es el crecimiento durante la adolescencia?

✅ Niñas: Pueden crecer casi 25 cm, incluyendo 8 cm aproximadamente antes de empezar los ciclos menstruales.

✅ Niños: Puede crecer cuatro aproximadamente 10 cm en doce meses y, cuando el crecimiento ha finalizado, probablemente habrá aumentado de 33 a 35 cm y 20 kg en tres o cuatro años.

Es una pregunta muy común entre los padres, sobre todo cuando ven que su hijo es más pequeño que sus compañeros, ¿pero realmente es un niño bajito?

Según los pediatras, un niño es bajito cuando su talla está por debajo del percentil 3 de las curvas para la edad, sexo y grupo étnico.

Además, este dato nunca se valora sólo una vez, hay que verlo a lo largo de los años, al igual que la velocidad de crecimiento que se mide en cm/año. Pero para calcularla el intervalo ideal de observación es como mínimo 1 año.

Para determinar si un niño tiene un problema de crecimiento, primero es necesario evaluar otros aspectos. Si se confirma que nuestro niño está por debajo del percentil 3 y/o que su velocidad de crecimiento es baja, se inicia un estudio.

En primer lugar se debe saber cuál es la talla de los padres, porque el componente hereditario es muy importante. Y en segundo lugar se pide una edad ósea para poder comparar el grado de desarrollo de los huesos con la edad cronológica de los niños.

Por ejemplo, si un niño tiene 14 años y su edad ósea es de 14 años quiere decir que hay pocas posibilidades de que mejore esa talla. En cambio, si la edad ósea es de 11 años, el niño crecerá en altura más de lo previsto para su edad real y podrá dar un estirón mas adelante.

Lo normal es que la edad ósea sea igual que la edad cronológica. Ciertas enfermedades crónicas pueden retrasar la edad ósea. También hay otras que la adelantan.

Si bien un crecimiento más lento de lo normal puede ser señal de un problema de salud importante, la mayoría de los niños que tienen baja estatura no tienen afecciones médicas, son sanos y crecen a un ritmo normal.

Entre las causas de una baja estatura que no se asocian a enfermedades reconocidas, se incluyen:

✅ Baja estatura en la familia: uno de los padres o ambos tienen baja estatura, pero el ritmo de crecimiento del hijo es normal.

✅ Retraso general del crecimiento y la pubertad: el niño es de baja estatura durante la mayor parte de su niñez, pero tendrá pubertad tardía y una estatura normal cuando sea adulto.

✅ Baja estatura idiopática: sin causa identificable, pero el niño es sano.

En ocasiones, la baja estatura puede ser un signo de que el niño tiene un problema de salud grave, pero por lo general, existen síntomas claros que sugieren que algo no anda bien.

Entre las afecciones médicas que afectan el crecimiento, se incluyen:

✅ Afecciones médicas crónicas que afectan casi cualquier órgano principal e incluyen enfermedad cardíaca, asma, celiaquía, enfermedad intestinal inflamatoria, enfermedad renal, anemia y trastornos óseos.

✅ Deficiencias hormonales, que incluyen hipotiroidismo, deficiencia de la hormona del crecimiento, diabetes.

✅ Bebés con antecedentes de haber sido pequeños al nacer (pequeños para la edad gestacional o con antecedentes de retrasos en el crecimiento intrauterino).

¿Cuáles son las causas del retraso de crecimiento en los niños? No es una enfermedad ni un trastorno, pero si un indicador de que algo no anda bien, o hay un déficit en los nutientes que consumen nuestros pequeños.

Por lo general, los niños con retrasos del crecimiento no están ingiriendo una cantidad suficiente de calorías para crecer y ganar peso de una forma saludable. Cuando un niño no puede ganar peso, tampoco suele crecer en estatura como debería.

Hay varias causas diferentes para el retraso del crecimiento, como las siguientes:

✅ No recibir la cantidad suficiente calorías – los problemas de amamantamiento, transición a alimentos sólidos o el incorrecto incremento de tipos de alimentos a la dieta, pueden causar retrasos de crecimiento. Algunas veces, también puede suceder que los padres no prestan atención a las pistas de hambre que muestran sus hijos.

✅ El niño come demasiado poco – Algunos niños tienen problemas para comer lo suficiente, esto se puede deber a un retraso del desarrollo, a ser muy quisquilloso al comer, o a una afección médica que deberá consultarse con su pediatra de cabecera.

✅ Intolerancias alimentarias – la intolerancia a ciertos alimentos, y no consumirlos, puede causar retraso en el crecimiento.

✅ Problemas de salud relacionados al sistema digestivo – Afecciones como el reflujo gastroesofágico, la diarrea crónica, la enfermedad hepática crónica y la enfermedad celíaca pueden hacer que a un niño le resulte más difícil absorver suficientes nutrientes y calorías para ganar peso.

✅ Trastornos metabólicos – Son afecciones que hacen que al cuerpo le resulte difícil descomponer, procesar o extraer energía de los alimentos.

Las causas del retraso de crecimiento son múltiples y variadas, pero si identificas que tu pequeño no crece con normalidad, lo recomendable es acudir a tu pediatra de cabecera, o con un endocrinólogo pediatra de confianza que pueda orientarte y diagnosticar la afección que tiene tu pequeño.

El crecimiento del ser humano, el cual es el aumento imperceptible y gradual del tamaño del organismo de un ser vivo hasta alcanzar la etapa adulta, comprende desde el nacimiento hasta que se produce la madurez ósea, algo que sucede sobre los 15 años de edad en niñas y los 17 años en niños. 

El patrón de crecimiento puede verse afectado por enfermedades, situaciones anómalas o características individuales como el sexo, el potencial genético o el ritmo madurativo. Los niños y niñas crecen y maduran de forma diferente. Estos factores, así como el desarrollo y crecimiento, son monitorizados por los profesionales sanitarios en las revisiones de salud de los niños. Ante una sospecha de alteraciones en el desarrollo es preciso acudir al pediatra para valoración facultativa.

Si bien conocemos algunos, confirmemos o desmintamos esos mitos que rondan la estatura y que influyen de alguna manera en nuestro pensar para el desarrollo de nuestros hijos.

«Los niños crecen más en verano»

Si bien pasar 20 minutos bajo el sol con la protección necesaria, ayuda a obtener la vitamina D que nuestro cuerpo necesita, tampoco es que dan un estirón en verano pues la radiación solar no determina la estatura. De ser cierto, las personas de los países tropicales serían los más altos y los nórdicos presentarían una talla baja, y no es así.

«¿Influye la alimentación en la talla de un niño?»

Una alimentación equilibrada y saludable es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestros sistemas, aprovechando así su máximo potencial. Ningún extremo es favorable, un estado de desnutrición mantenida en el tiempo comprometerá la talla del niño. Por el contrario, un sobrepeso o una obesidad mantenida pueden inducir una pubertad precoz en niños y niñas que, al desarrollarse antes de lo que les corresponde, perderán unos centímetros de su talla esperada.

«Le duelen los huesos, significa que está creciendo»

No hay evidencia científica de que crecer duela. Se considera que la causa de los llamados ‘dolores de crecimiento’ es el dolor muscular debido al uso excesivo del sistema musculoesquelético con actividades habituales en el día a día de los niños

«Se dice que después de que un niño tenga fiebre pega un ‘estirón’…»

Eso podría no ser del todo falso, ya que el sueño y el descanso son factores importantes en el desarrollo y crecimiento; por otro lado, la fiebre estimula la hormona del crecimiento. Ambos aspectos podrían confirmar el mito.

No olvidemos que ante una sospecha de alteraciones en el desarrollo es preciso acudir al pediatra para valoración facultativa.

¿Qué conceptos se deben considerar en el crecimiento constante de tu nuestro pequeño?

Existen 5 de ellos:

Longitud: La longitud se mide en niños demasiado pequeños para permanecer de pie; la altura se mide una vez que el niño puede pararse. La velocidad del cambio de altura (velocidad de talla) es un parámetro de crecimiento más sensible que las mediciones de altura en cada punto temporal. Por lo general, los lactantes de término y los niños sanos crecen alrededor de 2,5 cm/mes entre el nacimiento y los 6 meses, 1,3 cm/mes entre los 7 y 12 meses, y aproximadamente 7,6 cm/año entre los 12 meses y los 10 años.
Peso:Los recién nacidos de término normales pierden del 5 al 8% del peso de nacimiento en los primeros días posparto, pero lo recuperan dentro de las 2 semanas. Por lo general, los varones son más pesados y altos que las niñas cuando finaliza el crecimiento, porque estos presentan un período de crecimiento prepuberal más prolongado, mayor velocidad pico durante el estirón puberal y un estirón adolescente más largo.
Perímetro cefálico: El perímetro cefálico refleja el tamaño del encéfalo y se mide sistemáticamente hasta los 36 meses. En el momento del nacimiento, el encéfalo tiene el 25% de su tamaño adulto, y el perímetro cefálico es, en promedio, de 35 cm. Aumenta un promedio de 1 cm/mes durante el primer año, alcanzando un 80% del tamaño adulto a los 3 años y el 90% a la edad de 7 años.
Composición corporal: La composición corporal (proporciones de grasa y agua corporal) se modifica e influye en el volumen de distribución de los fármacos. La proporción de grasa aumenta rápidamente del 13% en el momento del nacimiento al 20-25% a los 12 meses, lo que explica el aspecto regordete de la mayoría de los bebés. Después de la pubertad, el porcentaje suele permanecer estable en las niñas, mientras que tiende a haber una ligera disminución en los varones.
Erupción dentaria: La erupción de los dientes es variable fundamentalmente por factores genéticos. En promedio, los lactantes normales tienen 6 dientes a los 12 meses, 12 dientes a los 18 meses, 16 dientes a los 2 años y todos los dientes (20) a los 2½ años; los dientes deciduos o de leche son reemplazados por los permanentes entre los 5 y los 13 años de edad. La erupción de dientes deciduos es similar en ambos sexos; los dientes permanentes tienden a aparecer antes en las niñas.
Recuerda que el crecimiento es gradual y cada niño debe avanzar aproximadamente según sus características, consultando siempre a un pediatra o médico de confianza para un óptimo avance.

La deficiencia de la hormona de crecimiento (Growth Hormone) es la falta de la hormona hipofisaria más frecuente en niños y puede ser aislada o acompañada por la deficiencia de otras hormonas pituitarias.

Pero, ¿Cómo se manifiestanestasdeficiencias?

Vamos a separarloen dos partes:

Normalmente se manifiesta como falta de crecimiento, a veces junto con retraso en el desarrollo de los dientes. La altura se encuentra por debajo del percentil 3 y la velocidad de crecimiento es < 6 cm/año antes de los 4 años, < 5 cm/año entre los 4 y los 8 años y < 4 cm/año antes de la pubertad. Aunque de estatura baja, los niños con hipopituitarismo conservan las proporciones entre los segmentos superior e inferior del cuerpo. La maduración esquelética, evaluada a través de la determinación de la edad ósea, es > 2 años inferior a la edad cronológica.

Otras anomalías: Pueden estar presentes y el niño puede tener retraso o ausencia de desarrollo puberal. El aumento de peso puede estar fuera de proporción con el crecimiento, lo que resulta en una obesidad relativa. Los recién nacidos que tienen defectos congénitos de la hipófisis o el hipotálamo pueden tener hipoglucemia (que también puede ocurrir en niños mayores), hiperbilirrubinemia, defectos de la línea media (p. ej., paladar hendido), o micropene, así como las manifestaciones de otras deficiencias endocrinas.

¿Cómo sería el diagnóstico de la deficiencia de la hormona de crecimiento?

·Evaluación auxiológica (datos de talla y peso registrados en una tabla de crecimiento)

·Estudios de diagnóstico por imágenes

·Concentraciones del factor de crecimiento semejante a la insulina-1 (IGF-1) y de la proteína de unión a IGF tipo 3 (IGFBP-3)

·En general, confirmación con pruebas de provocación

·Evaluación de otras hormonas hipofisarias y otras causas de crecimiento deficiente.

Recuerda siempre consultar con su pediatra o endocrinólogo de confianza para asegurar su buen crecimiento.

La talla es un rasgo hereditario y, por consiguiente, está determinada genéticamente. En condiciones normales, alrededor del 80 % de la talla adulta es atribuible a factores genéticos. También está genéticamente determinado el ritmo de maduración, responsable, entre otros aspectos, de cómo crece un niño, cuándo inicia la pubertad o cuándo termina de crecer. No obstante, ni la talla ni el ritmo de maduración dependen exclusivamente de la genética, sino que el resultado final (talla adulta, edad de inicio puberal) depende de la interacción a lo largo de todo el proceso de crecimiento de factores genéticos y ambientales.

La multitud de factores genéticos y ambientales implicados en el proceso normal de crecimiento y la necesidad de que “todo funcione bien” para que este crecimiento sea óptimo hacen que la valoración del crecimiento de un niño concreto sea un indicador muy sensible de su estado de salud y bienestar, y constituya una parte importante del control y seguimiento del niño por parte de su pediatra.

Entonces, ¿Cómo las enfermedades afectan el crecimiento de nuestros hijos?

Las enfermedades agudas (catarros, gastroenteritis, infecciones urinarias, etc), salvo que sean muy reiterativas y se sucedan a lo largo de meses o años, no suelen alterar el crecimiento. Por el contrario, las enfermedades crónicas (enfermedades cardíacas, renales, del aparato digestivo o respiratorias, entre otras) sí pueden hacerlo.

Cuando la enfermedad se cura o simplemente mejora, o cuando cesa la exposición del niño a cualquier otro factor que altere su crecimiento, este tiene la capacidad de recuperar, parcial o totalmente, la talla perdida durante ese periodo. Es lo que se denomina “crecimiento de recuperación”. En general, cuanto más precoz, grave y prolongada sea la actuación de la enfermedad o del factor limitante del crecimiento, menos posibilidades hay de que el “crecimiento perdido” pueda recuperarse completamente.

Por otra parte, parecen existir ciertos periodos de tiempo, denominados como “críticos” o “de ventana”, durante los cuales la pérdida de crecimiento no sería fácilmente recuperable, lo que afectaría definitivamente a la talla adulta. Estos periodos “críticos”, de alta vulnerabilidad para el proceso de crecimiento, corresponderían a los momentos de máximo ritmo de crecimiento, como es el caso de la pubertad y especialmente el periodo fetal y el primer año de vida.

Según los médicos, no es dolor realmente, más que todo es una molestia en la parte delantera de los muslos, en las pantorrillas o en las espinillas o detrás de las rodillas. Por lo general, ambas piernas duelen.​

Ya que este dolor no ocurre alrededor de los huesos o las articulaciones (como las rodillas o los tobillos), solo en los músculos, algunos doctores piensan que los niños pueden tener dolores de crecimiento cuando corren, trepan o saltan mucho durante el día.​

¿Cómo se diagnostican los dolores de crecimiento?

No hay ninguna prueba médica que permita diagnosticar los dolores de crecimiento. Los médicos los diagnostican a partir de los síntomas del niño. Es probable que un niño tenga dolores de crecimiento si:

  • Está sano y tiene dolores en las piernas por la noche, que mejoran con masaje, calor y medicamentos para el dolor de venta libre.
  • Está activo y no tiene dolores durante el día su exploración física es completamente normal

Entonces, ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a procesar este dolor?

Para ayudar a aliviar los dolores de crecimiento de su hijo, él o ella podría:

  • Masajearse la zona
  • Hacer estiramentos
  • Usar una manta eléctrica sobre la zona afectada
  • Tomar un medicamento para el dolor de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol.

Siga las indicaciones del prospecto o del envase sobre cuánta cantidad debe usar y con qué frecuencia.

Recuerda que los dolores de crecimiento no deben impedirle correr, jugar y hacer lo que normalmente hace por lo que al detectar algún síntoma inusual, lo mejor sería visitar a un especialista.